• Una conspiración mafiosa implica a más de cincuenta personas entre padres, empresarios y varios entrenadores universitarios que desde 2011 recibieron hasta 25 millones de dólares para que los hijos de ricos privilegiados (actores de Hollywood y otras celebridades) ingresaran en prestigiosas universidades de Estados Unidos como Georgetown, Yale o Stanford, entre otras.
  • El modus operandi se basaba en modificar las pruebas académicas de admisión o crear perfiles falsos de atletas en el instituto cuando en realidad no tenían ninguna habilidad deportiva.
  • Es posible que en muchos casos los jóvenes beneficiados no sepan que su futuro fue favorecido por un sabroso soborno. Lo que ahora ocurra con su futuro académico no está claro.

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