5. El uso irregular de la figura de profesorado asociado: indicadores

Tal como se ha indicado más arriba, desde hace años son frecuentes las denuncias sobre el uso irregular de la figura contractual de profesorado asociado. La denuncia habitual es que en lugar de utilizar ese contrato para incorporar a profesionales de experiencia reconocida, tal como prevé la ley, las universidades recurren a él para contratar profesorado ordinario en condiciones de precariedad. Diversos datos presentados en el apartado anterior parecerían confirmar esa crítica. En primer lugar, las propias dimensiones del profesorado asociado, en torno a la cuarta parte del profesorado total, reflejarían un uso excesivo de esta figura, mucho más allá del previsto en la ley. Esa percepción se refuerza si pensamos que hay universidades en las que más del 50% del profesorado es profesorado asociado, y que en algunos departamentos los asociados llegan a alcanzar el 80% del total. Es difícil pensar que la mayor parte de las necesidades docentes de un departamento exijan la contratación a tiempo parcial de profesionales externos a la universidad. De hecho, como consecuencia de esa elevada utilización de la figura de profesorado asociado, la mayor parte de las universidades españolas están en la actualidad en una situación de ilegalidad, al representar su profesorado contratado temporal un porcentaje significativamente superior al límite del 40% del total previsto en la ley. Ese incumplimiento también sería un claro indicador de que la figura de profesorado asociado se está utilizando para finalidades ajenas a aquellas para las que fue creada.

Del mismo modo, el ciclo seguido por el profesorado asociado en el conjunto de las universidades públicas españolas es un claro indicador de que esta figura se está utilizando para cubrir necesidades docentes ordinarias. Así, el hecho de que en los cursos anteriores a 2017-18 el profesorado asociado no dejara de aumentar mientras se reducían los efectivos del resto de profesorado sería indicativo de un proceso gradual de sustitución de profesorado permanente a tiempo completo por profesorado con contrato temporal a tiempo parcial, mostrando una tendencia clara a la precarización de las plantillas del personal docente e investigador, especialmente en algunas comunidades autónomas (destacando el caso de Cataluña) y algunas universidades.

Un indicador adicional del uso indebido de la figura de profesorado asociado es el de su estructura por edades, comparada con la del resto del profesorado. Los gráficos 12 y 13 muestran esa información para 2009-10 y 2018-19. Dichos gráficos, además de mostrar el proceso de envejecimiento de la plantilla de PDI que ha tenido lugar como resultado de las políticas aplicadas a raíz de la crisis, muestran claramente cómo, en ambos cursos, el profesorado asociado tenía una edad media mucho más baja que el resto del profesorado. Así, por ejemplo, en 2018-19 casi el 60% del profesorado no asociado tenía más de 50 años, mientras ese porcentaje era sólo del 36% en el caso del profesorado asociado. Aunque a partir de esos datos no puede afirmarse taxativamente, una estructura de edades tan diferente indicaría que esta figura contractual no se está utilizando para contratar especialistas de reconocida competencia y experiencia profesional acreditada, sino que se ha convertido en muchos casos en una etapa temprana y precaria de la carrera académica ordinaria. Esta conclusión se vería reforzada por la nutrida presencia de doctores y doctoras entre el profesorado asociado, que alcanzaba un 41,7% del total en el curso 2018-19. Este porcentaje tan elevado de personas con formación de doctorado completada sería otro claro indicador de que la figura del profesorado asociado se está utilizando para contratar profesorado ordinario en las primeras etapas de su carrera laboral, dado que dicha formación no suele ser precisa para la mayor parte de competencias profesionales, pero sí para desarrollar una carrera académica.

Indicadores adicionales de esa mala utilización se encuentran en diversos informes recientes de la Sindicatura de Cuentas de Cataluña, que es, como se mostraba más arriba, la comunidad autónoma donde más ha aumentado en los últimos años el porcentaje de profesorado asociado, y la que ocupa actualmente el primer lugar del ránking por proporción de este tipo de personal docente e investigador. Destaca especialmente el informe 25/2016 (Professorat associat de les universitats públiques de Catalunya. Curs 2013-2014, accesible en catalán y en español) en cuyas conclusiones (pp. 22-23) se resumen las numerosas irregularidades encontradas por la sindicatura al estudiar el uso que las universidades hacen de la figura de profesor asociado. Entre esas irregularidades destacan:

  1. La no exigencia de acreditación de la actividad profesional en el momento de la contratación y/o renovación del profesorado asociado, así como la existencia de profesorado asociado en cuyo expediente no consta que haya desarrollado nunca ninguna actividad profesional fuera del ámbito académico, o cuya actividad profesional no está relacionada con la materia que imparte, o que acredita como actividad profesional un contrato de profesorado asociado en otra universidad.
  2. La contratación directa de profesorado asociado, en lugar de mediante concurso, tal como está establecido en la ley (de una muestra de 133 profesores/as el 75,2% fue contratado inicialmente de forma directa, y un 63,2% no había pasado nunca ningún concurso).
  3. La sindicatura detectaba que la contratación de profesorado asociado estaba a menudo más vinculada a aspectos de disponibilidad presupuestaria que a necesidades docentes, y que en ocasiones se usaba para eludir las limitaciones en la contratación de otro tipo de profesorado.

En otras palabras, y para el caso concreto de Cataluña (aunque esas situaciones son extrapolables a otras Comunidades Autónomas que recurren de forma importante a esta figura contractual), la Sindicatura de Cuentas constataba que a la altura de 2012-13 la figura de profesorado asociado no se estaba utilizando en muchas ocasiones para incorporar a especialistas de experiencia reconocida sino para cubrir necesidades docentes ordinarias en momentos de dificultades presupuestarias, contratando de forma temporal y a tiempo parcial a personas sin otra actividad profesional que la académica (o contratando a personas de sectores no relacionados con la docencia impartida). Esta constatación es coherente con los datos cuantitativos presentados más arriba, e indica que la figura de profesorado asociado se ha utilizado de forma habitual (con mayor intensidad en algunas comunidades autónomas y en algunas universidades que en otras) como una alternativa más económica que la contratación de profesorado a tiempo completo para cubrir necesidades docentes ordinarias que no requieren de una experiencia profesional específica. Ello correspondería claramente a un proceso de precarización del profesorado universitario –tanto desde el punto de vista laboral como desde el punto de vista institucional y organizativo–, al sustituir plazas ordinarias a tiempo completo por plazas temporales a tiempo parcial con remuneraciones (por crédito impartido) muy inferiores (véase el Capítulo 6).

Algunas de estas irregularidades que constataba la Sindicatura de Cuentas de Cataluña han tenido su traslación en recientes sentencias judiciales que afectan a universidades públicas españolas de diversas comunidades autónomas y suponen una importante sacudida del modelo de relaciones laborales universitario, ya que califican determinadas contrataciones de profesores asociados como fraude de ley. Dos de las dimensiones más destacadas que reflejan el carácter fraudulento de dicha contratación están relacionadas con el encadenamiento de contrataciones sucesivas y con la experiencia profesional externa a la universidad. En este sentido, el análisis de estas sentencias destaca el carácter permanente y duradero –no temporal– de cierta contratación de profesorado asociado, así como la realización de tareas docentes regulares y estructurales de la universidad. Al mismo tiempo, también destaca la contratación de profesorado asociado sin el reconocimiento de una actividad profesional ajena a la universidad (sobre este tema pueden verse los análisis de Eduardo Rojo Torrecilla y de Ignasi Beltrán de Heredia Ruiz).

Categories: Informes

4 Comments

Fotografía (en blanco y negro) de final de curso en .Cat (y III) – Crónica Popular · 19/julio/2020 at 19:01

[…] Alfonso Herranz, Vera Sacristán, “Profesorado asociado: ¿experiencia profesional o precarización? Análisis de la e voluc i ón de l pr of e sor a do a soc i a do de l a s unive r s i da de s públic a s e spa ñola s 2009 – 2019 . https://www.observatoriuniversitari.org/es/2020/07/informe-profesorado-asociado-2020/ […]

Universitat: crear precarietat o eliminar-la - El Diari del Treball · 22/julio/2020 at 06:30

[…] precarietat és la conseqüència, el resultat buscat, d’aquest atac. Aquesta setmana l’Observatori del Sistema Universitari va presentar el seu últim informe, en aquest cas dedicat a la utilització de la figura del professorat associat a les universitats […]

Universitat: crear precarietat o eliminar-la - Catalunya Plural · 22/julio/2020 at 06:30

[…] és la conseqüència, el resultat buscat, d’aquest atac. Aquesta setmana l’Observatori del Sistema Universitari va presentar el seu últim informe, en aquest cas dedicat a la utilització de la figura del professorat associat a les universitats […]

Universitat: crear precarietat o treballar per eliminar-la · 23/julio/2020 at 00:54

[…] precarietat és la conseqüència, el resultat buscat, d’aquest atac. Aquesta setmana l’Observatori del Sistema Universitari va presentar el seu últim informe, en aquest cas dedicat a la utilització de la figura del professorat associat a les universitats […]

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