• El acuerdo por el que los rectores de las 12 universidades catalanas y la Generalitat decidieron conceder, en junio del 2017, una moratoria de cuatro años para que los estudiantes que terminan en la universidad puedan acreditar que tienen un nivel B-2 de inglés (el equivalente al First Certificate) es, en estos momentos, papel mojado.
  • Seis meses después del anuncio de la medida y a falta de otros seis meses para que se gradúe la primera promoción de alumnos que están obligados a certificar su nivel en lenguas extranjeras para así obtener el título universitario, la moratoria prometida sigue pendiente de la aprobación del Parlament para entrar en vigor, según han confirmado fuentes de la secretaría de Universitats.

Noticia de El Periódico.

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